¿En qué consiste? Esta operación es paliativa es decir, sirve para calmar síntomas, no para curar. El urólogo extirpa parte de la próstata que se encuentra alrededor de la uretra si el paciente presenta síndrome miccional y no es candidato a una cirugía curativa. Éste procedimiento se usa muy a menudo para tratar la HBP (Hiperplasia Benigna de Próstata). En esta operación no es preciso hacer una incisión en la piel. Se introduce un instrumento llamado resectoscopio a través de la punta del pene, dentro de la uretra hasta llegar al nivel de la próstata. Una vez allí, la electricidad que pasa por un arco metálico, corta y quema los tejidos. Se necesita anestesia general o espinal. Esta operación dura, normalmente, alrededor de una hora. Después de la cirugía, es preciso portar una sonda vesical durante unos tres-siete días, hasta que cicatrice la próstata. El paciente estará ingresado en la unidad hospitalaria de tres a cinco días y podrá volver al trabajo en una o dos semanas. Probablemente habrá un sangrado en la orina (hematuria) después de la cirugía, que suele resolverse espontáneamente. Otros riesgos son la infección, impotencia y los riesgos asociados al tipo de anestesia usado. Beneficios del procedimiento

  • Calma los síntomas.
  • No requiere hacer incisiones en la piel.
  • Tiempo quirúrgico corto de aproximado 1 hora.
  • Hospitalización corta que oscila entre 3 y 5 días.
  • Reintegro temprano a su vida diaria en una a dos semanas.

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